Habilidades para la vida

Muchas personas que tienen problemas de insatisfacción, baja tolerancia a la frustración y tendencia agresiva, poseen un aprendizaje deficiente de cómo enfrentar situaciones adversas en la vida diaria. Un comportamiento nada asertivo se adquiere a través de la crianza familiar, por imitación, o mediante las experiencias negativas de vida, que moldeando deficientemente diversas habilidades que contribuirán a no superar los retos cotidianos en la escuela, en el trabajo y en la convivencia social.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha impulsado por más de 25 años las Habilidades para la Vida. Éstas forman parte de las estrategias de educación preventiva y de promoción para tener un estilo de vida saludable; no solo en el escenario de la salud física sino también en el fortalecimiento de la salud mental y psicológica de la población.
El que las personas aprendan a desarrollar y madurar sus habilidades, incrementarán sus oportunidades para formar parte de una sociedad productiva, saludable y placentera; proyectarán objetivos de vida de manera realista, acorde a sus capacidades, y evaluarán adecuadamente el escenario social en el que se encuentran.
¿Qué ofrece el desarrollar Habilidades para la Vida? Aquí algunas ventajas: mejorar nuestra credibilidad, respeto, confianza, autoestima y salud integral; trabajar exitosamente en equipo, con motivación y liderazgo; adecuado manejo de la frustración para negociar y solucionar problemas interpersonales; evitar caer en el consumo adictivo de drogas y hábitos indeseables; Contar con la aceptación y confianza de otras personas; entre otras.
Las Habilidades para la Vida tienen fundamento en teorías de aprendizaje social (Bandura), con un enfoque de psicología cognitiva, que plantea que el comportamiento de una persona es inducida por la interacción de otros. También, incorpora a las ocho inteligencias humanas (Gardner) y la teoría de la Resiliencia y Riesgo, que señalan la presencia de factores que protegen y fortalecen la actitud de una persona ante situaciones adversas, generando una estabilidad en condiciones críticas.
Si deseamos generar mayor capacidad de afrontamiento ante la vida o queremos complementar la atención médica o psicológica que estamos recibiendo, tenemos que evaluar nuestras habilidades o buscar formarnos en ellas. Las Habilidades Interpersonales, Cognitivas, Emocionales y Espirituales, favorecerán la comunicación con personas cercanas e incrementará la empatía con ellas; podremos manejar nuestras emociones y disminuir el estrés; pero lo más importante, nos ayudarán a tomar decisiones para resolver problemas. Nosotros mismos somos responsables de lo que actuamos en la vida y, si existe malestar ante ella, la causa está en nuestra persona y no en los demás. Nunca es tarde para aprenderlas y ponerlas en práctica, son un producto natural, no son tóxicas y ¡son totalmente gratis!