No hubo ningún desfogue en El Marqués: Enrique Vega Carriles

Como consecuencia de las lluvias del pasado martes por la madrugada, un autobús de la UAQ se quedó varado en la comunidad de San Miguel Amazcala, en El Marqués

La inundación que se registró el martes pasado en el paso a desnivel en San Miguel Amazcala, dónde se quedó varado un autobús de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), no se originó por el desfogue de agua de la presa sino que “cayó tanta agua” que los 20 centímetros que se dejaron de margen por debajo del vertedor no fueron suficientes y el vital líquido se desbordó, así lo aseguró el presidente de El Marqués, Enrique Vega Carriles.

Luego de que la rectora de la UAQ, Teresa García Gasca, manifestó que solicitará a las autoridades la edificación de un “paso alto”, el alcalde puntualizó que construirán un puente entre la comunidad de Alfajayucan y Atongo-“unos tres kilómetros más adelante” de Amazcala.

Además, el edil subrayó que, entre otras acciones, levantarán los “hombros” del ademe del río Amazcala y se construirá un puente sobre la carretera estatal 500. Para estos trabajos, estimó que se requiere invertir entre 35 y 40 millones de pesos.

“Para (…) cuando crece ese río de presa de Rayas hacia Amazcala puedan entrar por el otro lado. Es prioritario en cuanto terminen las lluvias; en enero comenzaremos a construir. No hubo ningún desfogue”, dijo.

Vega Carriles confirmó que las lluvias que se registraron la madrugada del martes afectaron 15 casas de Amazcala que colindan con el rio, de las cuales, 7 sufrieron daños mayores. Indicó que invertirán cerca de 150 mil pesos en la reposición del mobiliario que perdieron las familias como colchones, electrodomésticos y muebles de sala.

“Muchos alcanzaron a sacar sus muebles y en otros casos no. Vamos a apoyarlos con el mobiliario que se les haya echado a perder. Ahorita está la costalera ya puesta ahí en el río, hay casas que ya no se puede entrar (…), ofrecimos albergue a las personas, todas tienen en donde quedarse”, dijo.

En otro tema, informó que la administración a su cargo reducirá la nómina por un monto equivalente a seis millones de pesos mensuales. Manifestó que la pasada administración infló la nómina con cerca de 400 empleados.

“Un puesto que a lo mejor podían desempeñar dos habían seis”, explicó.