En México, solo sobreviven 57.5% de los niños y adolescentes con cáncer

La Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer (AMANC) reportó que 2 mil niños y adolescentes mueren en el país cada año como consecuencia de esta enfermedad

Debido a que 70 por ciento de los casos de cáncer infantil son detectados en etapas avanzadas, solamente 57.5 por ciento de los niños y adolescentes con esta enfermedad sobreviven después de haber recibido tratamiento médico en México; de acuerdo con el Registro Nacional de Cáncer en Niños y Adolescentes (RCNA).

“En nuestro país, desafortunadamente el cáncer es la segunda causa de muerte por enfermedad en niñas, niños y adolescentes. El 70 por ciento de los casos en menores de 18 años, se diagnostican en etapas avanzadas”, admitió la Secretaría de Salud del Gobierno de México.

Según cifras oficiales, en territorio mexicano hay una tasa incidencia de dicho padecimiento de 89.6 casos por cada millón de menores de edad. Sin embargo, los más vulnerables son los infantes de entre cero y cuatro años, ya que en ese rango de edad el índice de incidencia es de hasta 135.8 pacientes por cada millón de niños.

Los niños de entre 0 y 4 años son los más vulnerables al cáncer infantil en México. Foto: Especial

“Por sexo, 56 por ciento de los casos registrados corresponde a varones y 44 por ciento a mujeres. La mayor tasa de mortalidad (6.79 por cada 100 mil habitantes) ocurrió entre hombres y la mayoría de los casos del RCNA fueron: leucemias (48 por ciento), linfomas (12 por ciento) y tumores del sistema nervioso central (9 por ciento)”, señaló la dependencia federal.

Como consecuencia de que el cáncer es más agresivo durante la adolescencia debido a que es similar al que surge en la edad adulta, los pacientes de entre 15 y 19 años registran la mayor tasa de mortalidad con 6.88 por cada 100 mil habitantes a nivel nacional.

En México, la mayor tasa de mortalidad por cáncer infantil afecta a los adolescentes de entre 15 y 19 años. Foto: Especial

La Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer (AMANC) calcula que en México hay entre 18 mil y 23 mil pacientes bajo tratamiento médico y vigilancia clínica. Cada año, se diagnostican 5 mil nuevos casos de cáncer infantil en todo el país, principalmente, en el primer y cuarto año de vida. Esta enfermedad se cobra la vida de 2 mil infantes cada año.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que la esperanza de vida de los niños y adolescentes con esta enfermedad depende en gran medida de su nación de origen, ya que en los países de ingresos altos aproximadamente 80 por ciento de los pacientes sobreviven durante cinco años o más después del tratamiento médico.

“El pronóstico es bastante peor para los niños con cáncer de los países de ingresos bajos o medianos, y ello por varios factores, tales como: el diagnóstico tardío del cáncer, que conlleva niveles más bajos de eficacia de los tratamientos; las carencias de los hospitales, desprovistos de los medicamentos y suministros adecuados; el padecimiento de otras enfermedades en el paciente; y la falta de conocimientos sobre el cáncer entre los dispensadores de atención primaria”, enfatizó el organismo internacional.

Fue el 15 de febrero de 2001, cuando se instauró el Día Internacional de la Lucha Contra el Cáncer Infantil para concientizar a la población mundial sobre dicho padecimiento, cuyo tratamiento médico es extremadamente costoso y ocasiona un gasto considerable para el bolsillo de la familia de los pacientes.

La Secretaría de Salud del Gobierno de México resaltó que los síntomas o signos de alarma sobre cáncer infantil son los siguientes:

  • Sudoración nocturna o excesiva.
  • Pérdida de peso.
  • Pérdida de apetito.
  • Dolor de huesos o articulaciones.
  • Palidez progresiva, fatiga, cansancio o apatía sin causa aparente.
  • Fiebre persistente o recurrente, es decir, que dure varios días y no ceda tratamientos comunes.
  • Sangrado frecuente de la nariz o de encías al cepillarse los dientes.
  • Puntos rojos o morados en la piel.
  • Moretones sin causa aparente.
  • Crecimiento irregular del abdomen.
  • Bolitas en el cuello, axilas o ingles, sobre todo, si son nódulos duros, grandes o sin datos de infección, que no disminuyan con desinflamatorios.
  • Crecimiento anormal de cualquier parte del cuerpo.
  • Reflejo blanco en los ojos (pupilas).
  • Desviación de la mirada o aumento de volumen en uno o ambos ojos.
  • Dolor de cabeza persistente, que empeora con el tiempo y no cede con medicamento, despierta al paciente y es asociado a náuseas o vómito.
  • Cambios en la conducta o alteraciones neurológicas (mareos, movimientos involuntarios, convulsiones, hormigueo, pérdida de equilibrio, alteraciones al caminar y/o pérdida de sensibilidad).

En los centros de salud de México, el personal médico puede aplicar la “Cédula de detección de signos y síntomas de sospecha de cáncer infantil” a los menores de edad que acuden a consulta por cualquier motivo. No obstante, AMANC advirtió que el proceso de confirmación de un caso sospechoso puede tardar hasta 143 días.

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