Regateo, principal obstáculo para comercializar la muñeca Dontxu

Dontxu, que en la lengua otomí significa “muñeca”, es una de las principales artesanías del municipio de Amealco, ya que representa la fortaleza de las mujeres indígenas

El principal obstáculo, en el proceso de comercialización, al que se enfrentan la mujeres que producen las pequeñas Dontxu, que en lengua otomí significa “muñeca”, es el regateo al adquirir la artesanía, reconoció María Isabel Pascual García, del taller Casa de Madera que se ubica en la comunidad de San Ildefonso Tultepec, del municipio de Amealco.

“Hay quienes llegan y nos dicen que en cuánto les dejamos las muñecas si nos compran 100, pero para nosotros representa un descuenta hasta 50 por ciento en el precio de la muñeca que oscila entre los 350 y los 2 mil pesos, dependiendo del material y tamaño”.

El reto, enfatizó, es el pago justo que incluye un costo social, es decir, lo que representa que una mamá está dedicando tiempo a la producción y que no ve el consumidor.

Detalló que también, debido a los juguetes y las figuras de Barbie y las princesas Disney, se pone en peligro la continuidad de la elaboración de esta muñeca tradicional.

Por ello, llamó a los consumidores y turistas nacionales e internacionales a valorar más el trabajo de estas artesanías; porque con ello se busca rescatar los valores y transmitirlos, principalmente, a la mujer queretana.

Refirió que cada elemento de la muñeca es hecho por una mujer diferente, llegando a producir hasta 100 muñecas a la semana en la que la participan entre ocho y 10 personas.

Pascual García recordó que la muñeca Dontxu es una de las artesanías originarias de Amealco, donde las mujeres la utilizan para impulsar la fortaleza de la mujer indígena.

“Dontxu tiene más de 130 años de existencia, y ha pasado de generación en generación con el objetivo de recordar la fuerza, el conocimiento y el poder que tiene la mujer (…) la muñeca acompaña desde que nace una niña, todo su crecimiento. Cuando la niña tiene su ropita, a la muñeca se le viste igual. Cuando ella tiene 13 años, a la muñequita se le pone a su bebé, que significaba que ya tenía que prepararse para tener descendencia”.

Regalías de la campaña de la muñeca Lele serán para las artesanas: Sedesu