Katherine Johnson, la mujer que rompió las barreras raciales

La afroestadounidense Katherine Johnson, que participó en numerosas misiones espaciales y llevó su historia al cine a través de la cinta “Talentos Ocultos”, murió ayer a los 101 años

Una de las figuras que llevó a Estados Unidos a la victoria en su carrera espacial con la Unión Soviética para llevar al hombre a la luna fue Katherine Johnson, la primera afroamericana que logró estudiar en la Universidad de Virginia y que falleció ayer a los 101 años, así lo dio a conocer la National Aeronautics and Space Administration (NASA), a través de sus redes sociales.

Aunque desde muy pequeña demostró su talento para las matemáticas, tuvo que enfrentar las leyes de segregación racial que imperaban en los Estados Unidos, en donde después de una larga lucha logró ser uno de los tres estudiantes afroamericanos (la única mujer) seleccionados para realizar estudios de posgrado en la West Virginia University de Morgantown.

Katherine empezó a trabajar para la National Advisory Committee for Aeronautics (NACA), predecesora de la NASA, en 1953; su trabajo consistía en realizar todas las operaciones y comprobaciones de cálculo que requerían los ingenieros aeronáuticos. Con el tiempo, destacó no solo por sus conocimientos, sino por sus capacidades de liderazgo.

Fue la encargada de llevar a cabo los cálculos del Proyecto Mercury, desarrollado por la NASA entre 1961 y 1963; calculó la trayectoria del vuelo espacial de Alan Shepard, el primer estadounidense que viajó al espacio a bordo del Mercury Redstone 3 en 1961.

También calculó la trayectoria del Apollo 11 que llevaría el hombre a la Luna en 1969 y durante la misión Apollo 13 ayudó, una vez abortada la misión, a que la nave volviera a la Tierra, implementando procedimientos y cartas de navegación.

Participó en el programa Space Shutlle y en planes de misión a Marte hasta su jubilación, en 1986, después de 33 años de servicio en la NASA.

Su legado

Su aporte a la NASA, junto al de otras mujeres afroestadounidenses como Dorothy Vaughan y Mary Jackson, fue vital en el rol de “calculadoras humanas”, que se encargaban de llevar a cabo las operaciones matemáticas necesarias para que el hombre pudiera llegar al espacio.

Sin embargo, durante años su contribución fue ignorada y fue hasta que la escritora Margot Lee Shetterly publicó el libro titulado “Hidden Figures” (Talentos ocultos), que se detalló el trabajo de estas mujeres, cuyos nombres no habían aparecido hasta entonces en las revistas académicas ni en los registros históricos.

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