El plasma convaleciente y su uso para combatir el COVID-19

Hasta el momento, es solo un método experimental ante la falta de tratamiento específico para la enfermedad

El plasma convaleciente, según información del Centro Nacional de la Transfusión Sanguínea (CNTS), “es la parte líquida de la sangre que se obtiene de pacientes que se han recuperado de una infección, en este caso en particular, enfermedad COVID-19. Los anticuerpos presentes en el plasma convaleciente son proteínas que pueden ayudar a combatir la infección en pacientes graves”.

Aunque, en el documento “Uso de plasma convaleciente para atención de pacientes con COVID-19”, el CNTS advierte que “Todavía se necesita más investigación con controles y pares para determinar si el plasma convaleciente podría acortar la duración de la enfermedad, reducir la morbilidad o prevenir la muerte asociada con Covid-19”.

“Cuando la indicación clínica es apropiada, las transfusiones de plasma son generalmente seguras y bien toleradas por la mayoría de los pacientes, pero en algunos pueden causar efectos secundarios conocidos como reacciones adversas a la transfusión. Bajo ciertas circunstancias su uso puede incluso incrementar la morbilidad hospitalaria”.

Y subraya que su uso de emergencia se permite ─exclusivamente como agente terapéutico en investigación─ ante la falta de tratamiento específico para el COVID-19, y bajo los lineamientos emitidos por la Secretaría de Salud a través del CNTS y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

No es la primera vez que se utiliza…

El director general del Centro Nacional de la Transfusión Sanguínea (CNTS), Jorge Trejo Gómora, el pasado 9 de abril explicó que se ha recurrido al plasma convaleciente en anteriores brotes de infecciones respiratorias (SARS-CoV-1 en 2003, Influenza H1N1 en 2009, MERS-CoV en 2012, entre otros); aunque ─dijo─ una vez desarrollado el tratamiento y las vacunas, los estudios de plasma no continuaron.

Detalló que actualmente en varios países ─China, Italia, España y Estados Unidos─ se analiza el uso terapéutico de plasma convaleciente para el tratamiento de COVID-19; y que el método para obtenerlo de los donantes recuperados es a través de una máquina de aféresis:

“Recolecta un determinado volumen de sangre, que es totalmente compatible en todo momento y seguro, filtra o centrifuga esa sangre, separa el componente a seleccionar y regresa la sangre al individuo. Todo mediante un sistema totalmente cerrado, donde se conecta al paciente mediante una punción, entra por una máquina, que la sangre jamás tiene contacto con la máquina, sino sólo con el sistema de procesamiento que es totalmente desechable y se obtiene plasma”.

La Norma Oficial Mexicana NOM-253-SSA1-2012 permite ─dijo─ obtener hasta 600 mililitros por donación.

Exhorta IMSS a donar plasma…

El pasado 7 de junio, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) hizo un nuevo llamado para que quienes se han recuperado de COVID-19 acudan a donar plasma a los bancos de sangre (en las ciudades de México, Monterrey y Guadalajara) de manera altruista; es decir, voluntaria, libre de coacción y no remunerada.

Y es que, señaló a través de un comunicado: “Este tratamiento experimental puede ayudar a los enfermos al transferirles una carga importante de anticuerpos específicos contra el SARS-CoV-2 que fueron desarrollados por personas que se han curado de la enfermedad”.

El Instituto ─el primero en el país, el 22 de abril, en ser certificado por la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios (Cofepris) para usar plasma convaleciente─ puntualizó que esta no es una transfusión en la que quien dona sangre o componentes pueda reservarla para que sea trasfundida a un paciente específico, en una fecha posterior. Además; reportó que, hasta ese momento, 113 pacientes recuperados habían acudido a donar plasma.

Acceso al plasma convaleciente…

El plasma convaleciente todavía no está disponible de forma ordinaria en los bancos de sangre, puntualiza el CNTS; por lo que los hospitales deben contactar a un banco de sangre para ver la posibilidad de obtenerlo mediante un protocolo de investigación conjunto.

Además, para poder realizar la disposición del plasma, los servicios de sangre y los centros de investigación hospitalarios deberán acatar lo consignado en el “Lineamiento técnico para protocolos de investigación relacionados al uso terapéutico de plasma proveniente de donadores convalecientes de COVID-19 secundaria a infección por SARS-CoV-2”.

Querétaro no aplica el protocolo

En la entidad no se está aplicando este protocolo confirmó ─el 19 de mayo─ Martina Pérez Rendón, directora de Servicios de Salud en el estado de Querétaro. En tanto, la especialista en Infectología, María Eugenia Pérez Aguinaga, describió la complejidad para determiar si la persona que se curó de coronavirus formó anticuerpos y si los formó en cantidades suficientes; además de que la técnica para medir si estos existen en los pacientes todavía no ha sido estandarizada, incluso a nivel munidal.

Pérez Aguinaga refirió también que se necesita definir la cantidad de anticuerpos suficientes para transfundirlos a un enfermo y verificar si podrían ayudarlo. Por otro lado, subrayó que no todas las personas recuperadas de coronavirus desarrollan una cantidad adecuada de anticuerpos; ya que algunos pacientes con síntomas leves generan escasas cantidades, no así quienes presentan enfermedades graves y producen mayores cantidades.

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