Covid-19 se ensaña con el comercio no esencial

El comercio en línea fue el gran ganador con un aumento de 53.5 por ciento en su facturación durante abril

El confinamiento derivado de la pandemia por el Covid-19 pasó factura a las ventas minoristas en abril (primer mes completo con las restricciones sanitarias). El indicador del consumo registró un desplome histórico de 23.8 por ciento, en su comparación anual y con cifras originales, ocasionado principalmente por las caídas en los rubros de productos textiles y el de papelería: -72.9 por ciento y -61.9 por ciento, respectivamente. Ambos sectores fueron catalogados como no esenciales por las autoridades mexicanas.

Respecto a su comparación mensual, el indicador que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), registró una caída de 22.4 por ciento.

“La contracción anual y mensual fue histórica; las ventas minoristas reflejaron el efecto del confinamiento de los consumidores y limitaciones en la actividad comercial, ambos en vigor al final de marzo y con el fin de contener la propagación de la pandemia. Al interior del índice, sólo las ventas en línea crecieron, mientras que categorías de bienes de consumo discrecional fueron más afectados”, opinó el analista de Grupo Financiero Ve por Más, Ángel Huerta Monzalvo, en un reporte.

Cabe recordar que el 30 de marzo el gobierno de México declaró emergencia sanitaria por el Covid-19 y detalló cuáles serían las actividades esenciales. En ese contexto, durante abril la categoría de abarrotes y la de enseres domésticos registraron retrocesos de 25.2 por cientoy 32.5 por ciento respectivamente. Otras ramas que fueron declaradas como no esenciales: refacciones cayó 32.9 por ciento y ferretería se contrajo 16.3 por ciento.

Por otra parte, las ventas minoristas de autoservicios y departamentales tuvieron una caída de 9.1 por ciento. Al menos en la CDMX, las tiendas departamentales continúan cerradas. La categoría de cuidado de la salud, pese a pertenecer a las actividades esenciales, registró un crecimiento de 0.0 por ciento.

El ganador en medio de la pandemia fue el canal online pues sus ventas crecieron 53.5 por ciento durante abril, y un aumento de 10.6 por ciento respecto al mes anterior. El e-commerce tuvo un mayor impulso luego de que diversas empresas de servicios se vieron obligadas a buscar una canal digital para obtener ingresos.

Para Grupo Financiero Monex, “es muy probable que abril sea el mes de las mayores caídas mensuales en las ventas, consideramos que el comportamiento negativo podría continuar durante mayo y junio en función de la prolongación del aislamiento y de menores ingresos laborales.”

Huerta Monzalvo, de Ve Por Más, agregó que el comercio se interrumpió por el alto en la actividad no esencial y el consumo privado resintió el distanciamiento social, ambos decretados al final de marzo. Además, el gasto de los hogares reflejó el incremento en el desempleo y la mayor incertidumbre económica, que debilitó a la confianza del consumidor.

Lo que se viene

En general, los analistas coinciden en que el comercio minorista verá su crecimiento reflejado cuando existan mejoras en el empleo y la confianza del consumidor. Todo ello aunado al control de la pandemia y el levantamiento gradual de las actividades. Sin embargo, la recuperación total del consumo privado y la actividad comercial podría tomar años.

Por su parte, los analistas del Grupo Financiero Banorte sugieren una recuperación secuencial en mayo “aunque creemos que será moderada. Seguimos anticipando una debilidad generalizada dado que los fundamentales para el consumo permanecerán frágiles, impactando en particular las compras de bienes duraderos y no esenciales.”

Incluso prevén que la debilidad de las ventas minoristas se extiendan al resto de año. “Estas cifras refuerzan la señal de un cambio en los patrones de consumo, con los consumidores no solo gastando menos pero también más cuidadosos”.

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