FGR solicita 46 órdenes de aprehensión por caso de 43 normalistas desaparecidos

Por su presunta implicación en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, la FGR solicitó a la Interpol la captura de Tomás Zerón, extitular de la Agencia de Investigación Criminal

La Fiscalía General de la República (FGR) informó el martes que solicitó 46 órdenes de aprehensión en contra de servidores públicos acusados presuntamente de participar en el sonado caso de la desaparición de 43 estudiantes hace casi seis años, un suceso que cimbró al país y al gobierno de la época.

El fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, dijo que la petición se hizo en la víspera en contra de los funcionarios de diversos municipios del sureño estado Guerrero, donde en septiembre del 2014, policías coludidos con criminales atacaron a balazos a más de un centenar de estudiantes, 43 de ellos nunca aparecieron.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, prometió desde inicios de su gestión una nueva investigación para esclarecer el caso. El gobierno anterior dijo inicialmente que los estudiantes de magisterio de la localidad Ayotzinapa habían sido quemados en una gigantesca pira. La versión fue desechada después por expertos.

“A todos ellos se les acusa por los delitos de desaparición forzada y por delincuencia organizada”, dijo el Fiscal para luego enfatizar que dichos delitos “no habían sido ni investigados, ni judicializados, en las diligencias que en su momento realizó la Procuraduría General de la República (PGR)”.

Agregó que las nuevas órdenes se suman a otras hechas por su despacho en marzo en contra de funcionarios de la PGR, entre ellos Tomás “Z”, “quien huyó del país, y que ya cuenta con orden de aprehensión y con ficha roja de Interpol, para su localización a nivel internacional, y su extradición correspondiente”.

Fuentes dijeron en marzo a Reuters que la FGR solicitó a Interpol que emitiera una alerta para localizar a Tomas Zerón, un exfuncionario señalado de manipular las pesquisas del caso luego de que fuera conocido un vídeo donde se le veía en la zona en que fue hallado el único hueso que permitió la identificación de uno de los jóvenes.

Junto a él estaba un presunto delincuente que habría participado en la desaparición de los estudiantes. Sin embargo, esa diligencia que se hizo en abril de 2016 en un río de Guerrero no fue incluida en el expediente del caso.

Padres de los estudiantes han acusado al exfuncionario, que entonces dirigía la Agencia de Investigación Criminal (AIC), de colocar el hueso en el lugar para respaldar la primera versión del Gobierno de que los estudiantes fueron quemados y sus restos arrojados a un río.

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