Otra vez un sismo hizo temblar al mal periodismo

El pasado 19 de junio, Álvaro Velasco, uno de los fundadores de la conocida aplicación privada de alerta sísmica Sky Alert, impartió su cátedra de cobertura periodística de situaciones de emergencia, dentro del diplomado de periodismo especializado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Precisamente, esta clase busca capacitar a periodistas en el conocimiento sobre los fenómenos naturales y los desastres que pueden ocasionar.

Su clase es un excelente ejercicio científico para periodistas, pues nos pone en un lenguaje sencillo y breve los conceptos mínimos que debemos conocer sobre sismos, tsunamis, tormentas tropicales, huracanes, etcétera.

Cada clase de Álvaro en este diplomado es un recordatorio de lo importante que es tener este conocimiento básico para informar con claridad y no cometer errores que solo promueven la desinformación.

Y justo después de esa clase del 19 de junio, el 23 de este mes, se registró un sismo con epicentro en las costas de Oaxaca y que se sintió en Chiapas, Veracruz, Guerrero, Puebla, Tlaxcala, Morelos, Estado de México y, claro, la Ciudad de México.

Y justo ese día, de inmediato los medios comenzaron a desinformar. A hablar de “grados Richter”, de que fue “oscilatorio” o si fue “trepidatorio”, y una serie de imprecisiones en el manejo de los datos que una vez más terminaron mostrando que los sismos sacuden con mucha facilidad las redacciones de los medios y a sus periodistas.

Esta falta de entrenamiento se vuelve mucho más notoria en aquellos y aquellas periodistas que trabajan en radio y televisión, donde prefieren la inmediatez por encima de la calidad y la precisión.

Se vuelve especialmente notoria en los medios digitales, donde periodistas siempre quieren ganarle a cualquier persona en Twitter y Facebook, sin entender que la primicia la perdimos medios y periodistas hace más de 20 años, con el desarrollo de Internet.

Lo peor es que aquellos colegas periodistas que trabajan en medios impresos y que tienen tiempo suficiente para hacer bien las cosas, terminan haciéndolo igual de mal y hasta reproduciendo las mentiras y la desinformación de Internet, de la radio y la TV.

Por eso es importante la especialización. Como periodistas no queremos ni debemos aspirar a ser “sabelotodo”, como los viejos periodistas de finales del siglo pasado.

El periodismo de calidad exige la especialización. La sociedad necesita y merece periodistas que se especialicen en temas específicos y que tengan un mínimo de conocimiento en temas cotidianos como los sismos.

Y esto incluye también tener periodistas que se especialicen en temas de arquitectura, infraestructura, urbanismo, seguridad estructural de edificaciones, para poder hacer las preguntas inteligentes a las fuentes que realmente nos puedan dar información útil.

El mal manejo de la información en situaciones de emergencia como los sismos y terremotos no le sirve a la sociedad, al contrario, le afecta, porque ofrecerles información errónea no es muy diferente de mentirles.

Estas malas coberturas terminarán alejando a las audiencias, que preferirán leer y acercarse a aquellos medios que de verdad cuenten con periodistas especializados, que no expertos, en los temas que la sociedad necesita conocer.

En materia de emergencias no existen los desastres naturales, pero tristemente vemos cómo sigue habiendo coberturas desastrosas.

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*Periodista, autor del “Manual de Autoprotección para Periodistas” y de la “Guía de buenas prácticas para la cobertura informativa sobre violencia”.