Estados Unidos busca confiscar gasolina de Irán de 4 buques en camino a Venezuela

Estados Unidos pretende incautar 1.1 millones de barriles de gasolina almacenada en 4 buques enviados hacia Venezuela por la República Islámica de Irán

Fiscales de Estados Unidos presentaron a última hora del miércoles una demanda para incautar la gasolina a bordo de cuatro buques cisterna que Irán está enviando a Venezuela, el más reciente intento del gobierno de Donald Trump para aumentar la presión económica sobre dos enemigos.

El gobierno del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha hecho alarde de los petroleros, que partieron el mes pasado, para mostrar que sigue sin ceder ante la presión estadounidense.

Washington ha estado presionando para que Maduro sea destituido con medidas diplomáticas y punitivas, incluyendo sanciones a la compañía petrolera estatal PDVSA.

La demanda fue seguida el jueves por una orden del juez de distrito de Estados Unidos James Boasberg para la incautación de los más de 1.1 millones de barriles de gasolina de los cuatro petroleros.

Fuentes jurídicas dijeron que la gasolina solo podría ser incautada por las autoridades si los petroleros entran en aguas territoriales de Estados Unidos, pero que las medidas podrían empujar a otros países a cooperar en la incautación del combustible.

La escasez de gasolina en Venezuela, un miembro de la OPEP, se ha agudizado debido a las sanciones estadounidenses, y el país ha sufrido un colapso económico. Aun así, Maduro ha aguantado, y el fracaso en desbancarlo ha frustrado al presidente Trump, han dicho algunos funcionarios estadounidenses en privado.

Los fiscales federales pretenden detener la entrega de gasolina iraní a bordo del Bella y el Bering, con bandera de Liberia, y del Pandi y el Luna, según la demanda, reportada por primera vez en el Wall Street Journal.

El juez Boasberg emitió la orden de incautación de la gasolina de los buques, basándose en la causa probable de que el combustible es incautable, dijo el Departamento de Justicia.

La demanda también tiene como objetivo detener el flujo de ingresos por la venta de petróleo a Irán, que Washington ha sancionado por su programa nuclear, misiles balísticos e influencia en todo Medio Oriente.

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