Arte rupestre en Querétaro, un legado de cientos de años

De acuerdo con el investigador del Centro del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Querétaro, Carlos Viramontes Anzures, los sitios de arte rupestre se encuentran en los municipios del semidesierto de la entidad; sin embargo, refirió, también se ubican en Amealco, San Juan del Río, San Joaquín, Huimilpan y en la Sierra Gorda

El territorio queretano, además de albergar paisajes naturales extraordinarios, también es refugio de manifestaciones artísticas y culturales que han permanecido durante miles de años en distintos lugares, algunos alejados o de difícil acceso. Manos perfectamente delineadas, figuras humanas o de animales son parte del legado que las antiguas sociedades de cazadores recolectores dejaron y que hoy conforman el arte rupestre del estado de Querétaro.

De acuerdo con el investigador del Centro del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Querétaro, Carlos Viramontes Anzures, quien ha tratado el tema durante más 20 años, los sitios de arte rupestre se encuentran, principalmente, en los municipios del semidesierto de la entidad; sin embargo, refirió, también se ubican en Amealco, San Juan del Río, San Joaquín, Huimilpan y en la Sierra Gorda.

“Tenemos 110 sitios registrados, ¿qué quiere decir que están registrados? Que tienen una cédula, (…) se inscribe en el Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicas del INAH; esta cédula, lo que nos permite, es como el acta de nacimiento, nos permite tener una defensa legal (…) ante una eventualidad cualquiera: vandalismo, por ejemplo, o que alguna compañía lo quiera arrasar porque hay una mina”, explicó.

El hecho de que solo haya 110 sitios registrados no quiere decir que sean los únicos en la región, acotó Carlos Viramontes, pues añadió que, aparte de estos, hay 120 más, aproximadamente, que no cuentan con registro y de los cuales él tiene conocimiento; por lo tanto, mencionó, existen cerca de 230 sitios de arte rupestre con petrograbados en espiral, volutas, escaleras, pinturas y elementos iconográficos a gran escala.

“Todo el patrimonio arqueológico del país, todo, está protegido por la ley, pero cuando ya entramos en los detalles jurídicos el juez me va a decir: ‘¿dónde está el registro?, ¿cómo sabes que es sitio?, (…) ¿dónde está el documento oficial que me dice que eso es un sitio?’. Entonces tenemos que hacer toda una argumentación para demostrar jurídicamente que sí es un sitio arqueológico”, expuso.

Grafiti, la principal amenaza

Los sitios de arte rupestre regularmente se localizan en lugares escondidos, de difícil acceso, y suelen ser cuidados por los habitantes del lugar; sin embargo, de acuerdo con el investigador, están expuestos a peligros como el vandalismo y el grafiti que, aunque es el principal riesgo, aseguró que en la entidad esta práctica es casi nula, sobre todo en la parte del semidesierto.

“Es imposible que el INAH o cualquier entidad, de México o el mundo, tenga custodios en cada uno de los sitios arqueológicos que existen. En México, se calcula, registrados hay más de 55 mil sitios arqueológicos, o sea, con su cédula, con estructuras, etcétera, pero se calcula que puede haber hasta 230 mil sitios. Si la gente que vive en las inmediaciones no las cuida, no hay qué hacer. Por eso nosotros trabajamos mucho con la gente, para hacerles notar que son importantes”, manifestó.

Como ejemplos de espacios que han sufrido daños, Viramontes Anzures citó los casos de un sitio en Comonfort y otro en San Miguel de Allende, en el estado de Guanajuato, los cuales fueron vandalizados con pintura en aerosol. En Querétaro, agregó, se presentó un caso en la localidad de Los Pilones, municipio de Colón, donde, si bien no fueron dañados los petrograbados que tienen cerca de 6 mil años, en el camino de acceso sí se realizaron grafitis.

“Estábamos por hacer la visita de inspección, una última, para ver las posibilidades de instrumentar el seguro que tiene contratado el INAH, cuando se vino lo de Covid y nos prohibieron salir. (…) Tengo que hacer la inspección”, refirió.

Motivos de casi 9 mil años

Debido a la emergencia sanitaria por COVID-19, por el momento es difícil que se abran nuevos sitios arqueológicos al público, reconoció el doctor en arqueología y Premio Alejandrina 2003 a la investigación en Ciencias Sociales; no obstante, expuso que se encuentran en la fase final de una publicación sobre un sitio cercano a la comunidad de El Portugués, municipio de Peñamiller.

En dicho sitio, dijo, hay manos decoradas, delineadas y pintadas, que pueden ser los motivos más antiguos pintados en México, ya que tienen una antigüedad de entre 7 y 9 mil años. Señaló que también hay petrograbados coloniales, por lo que el trabajo de documentación les ha llevado meses.

“El patrimonio rupestre queretano es muy grande, muy interesante y es poco conocido”, puntualizó.