Pandemia obliga a trabajar a menores

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Los expertos señalan que es menos probable que los niños regresen a la escuela cuanto más tiempo estén suspendidas las clases presenciales

La pandemia por la Covid-19 amenaza el futuro de una generación de niños en todo el mundo para los que el coronavirus ha significado menos educación y más trabajo. Solo en los países en desarrollo, dos décadas de avances contra el trabajo infantil pueden verse afectados.

Con las escuelas cerradas y padres que pierden su trabajo, la lectura, la escritura y las tablas de multiplicar han sido sustituidas por sudor, ampollas y menores esperanzas de una vida mejor para millones de niños.

En lugar de ir a la escuela, los niños de Kenia pican piedras en las canteras. Decenas de miles de menores en India se han volcado a los campos agrícolas y a las fábricas. A lo largo de Latinoamérica, niños producen ladrillos, fabrican muebles o limpian los campos de maleza, lo que antes era contribuir a los quehaceres de la familia, hoy es trabajo de tiempo completo.

Estos niños y adolescentes ganan centavos o, en el mejor de los casos, unos cuantos dólares al día para ayudar a llevar comida en la mesa.

“El trabajo infantil se convierte en un mecanismo de supervivencia para muchas familias”, dice Astrid Hollander, directora de educación de Unicef México.

Los gobiernos aún analizan cuántos estudiantes han abandonado sus sistemas escolares, pero con el cierre de las escuelas, que afecta a casi mil 500 millones de niños en todo el mundo, Unicef calcula que pueden ser millones.

Con información de Agencias

11 millones de niñas en el mundo podrían no volver a la escuela por la pandemia: UNESCO