No más cachondeo…

“Esto no es ningún cachondeo, va a ser usted el primer multado” exclama un agente de la Policía Nacional ─en un video que circuló en redes hace unos días─ a un individuo que caminaba por las desoladas calles de Salamanca, en España, mientras le exigía que le entregara su carnet de identificación.

“No se puede pasear”, le gritonea una y otra vez: “esto es muy serio, están muriendo personas… muchas, no es ningún cachondeo”, insiste el oficial rodeado por otros tres elementos que llevan tapabocas y guantes de látex, en una imagen que estremece la piel.

Ayer domingo en España el número de muertos ascendió a mil 753 y se reportan 28 mil 572 infectados por el COVID-19… hasta el viernes, 315 personas habían sido detenidas por no acatar el decreto del estado de alarma para contener la enfermedad y circular en las calles sin justificación.

Mientras tanto, en México, hemos estado navegando en una bipolaridad que nos lleva del pitorreo en memes a la zozobra tras descubrir cómo el mapa de nuestro país va tiñéndose de rojo… por la confirmación de más y más casos.

La disyuntiva del “Detente enemigo, que el corazón de Jesús está conmigo” o la compra de papel higiénico al por mayor nos ha paralizado, en tanto las autoridades se debaten entre adoptar medidas urgentes y agresivas… o ir con cierta cautela.

Querétaro ya tomó una decisión, y la postura asumida fue contundente: el Consejo Estatal de Seguridad emitió el “Acuerdo de Medidas de Seguridad Sanitaria” para investigar, prevenir y controlar la enfermedad; publicado el 19 de marzo, en el Periódico Oficial “La Sombra de Arteaga”, el mismo día de su aprobación; y que entró en vigencia también en esa fecha.

¿Y cuáles son, entre otras, estas medidas terminantes? De entrada, quien tenga conocimiento de algún caso de COVID-19 en la entidad debe dar aviso a las autoridades sanitarias, so pena de ser sancionado; estas últimas, con el apoyo de las instituciones de seguridad ─y ante “situaciones que pongan en peligro la salud de la población”─ pueden ingresar a locales o casas habitación; asimismo, pueden clausurar temporalmente locales o centros de reunión, para evitar que se propague.

Las autoridades municipales pueden verificar físicamente el cumplimiento de las medidas de seguridad sanitarias y, ante incumplimientos, también imponer sanciones; las instancias de coordinación de protección civil también pueden hacer que estas se cumplan.

Quienes contraigan el coronavirus serán aisladas “en sitios adecuados y las instituciones de seguridad podrán ejecutar la vigilancia de los inmuebles”; los asilos de ancianos puede ser verificados en todo momento; las instituciones de Seguridad vigilarán hospitales, centros de salud y de distribución y almacenamiento de alimentos.

Quienes mueran por la enfermedad serán incineradas, y estará prohibido “realizar velaciones o celebraciones funerarias que pongan en riesgo a las personas”; deberán evitarse concentraciones en espacios públicos, y las instituciones de seguridad podrán pedir a los particulares que se retiren; las autorizaciones para la celebración de eventos “quedarán sin efectos por razón de interés público”.

El acuerdo contempla que en caso de que “se potencialice la gravedad de la pandemia del COVID-19 en el Estado de Querétaro, se procederá con la aplicación de la medida de seguridad sanitaria de cuarentena, de conformidad con el artículo 406, de la Ley General de Salud. En consecuencia, se podrá decretar la inmediata suspensión de trabajos y servicios en el territorio del Estado”.

Así las cosas, aquí en Querétaro ya no cabe el cachondeo en este tema… y eso ¡hay que aplaudirlo! El reto será que estas medidas no sean consideradas como un cheque en blanco que permita atropellos y arbitrariedades; y, por eso, los ciudadanos debemos permanecer vigilantes de la actuación que tengan las autoridades.