Perú prohíbe reuniones familiares y restablece toque de queda los domingos

El Gobierno de Perú endureció las medidas para contener la pandemia de COVID-19, luego de que los contagios se dispararan 75% en los niños y adolescentes

Perú prohibió las reuniones familiares y restableció el toque de queda los domingos, debido a un rebrote del coronavirus en el país con la tercera cifra más alta de contagios en América Latina, anunció el miércoles el presidente Martín Vizcarra.

El mandatario, que habló de un relajo para controlar el virus en la población, anunció además que elevó el número de regiones con cuarentena focalizada en medio de una preocupación por el aumento de un 75 por ciento de infecciones en niños y adolescentes.

“Ahora quien nos está contagiando son las personas que conocemos, los familiares que nos vienen a visitar, son los amigos que nos reunimos para hacer una ‘pichangita’ (partido) de fulbito en el barrio, una parrillada”, dijo Vizcarra en un discurso transmitido por televisión desde Palacio de Gobierno.

“Es un problema que juntos tenemos que resolver”, afirmó el Presidente. “Son las reuniones familiares y sociales (…) lo que están generando este repunte de contagios”, manifestó.

En los últimos días el país andino ha registrado un repunte de contagios de coronavirus, con un promedio diario de 7 mil infectados y de unos 200 fallecidos, según datos oficiales.

Hasta el martes, los casos confirmados de coronavirus en Perú ascendieron a 489 mil 680 —casi el doble frente a lo reportado el 18 de junio—; mientras que los muertos ya suman 21 mil 501 —el doble desde el 6 de julio—, informó el Ministerio de Salud.

“Vamos a retornar a la inmovilización obligatoria los días domingo. Queremos y pensamos que es preferible retroceder un paso, solo el domingo, para generar la responsabilidad de todos para luego recuperar las condiciones que todos quisiéramos tener”, refirió Vizcarra junto a su gabinete de ministros.

El primer caso de coronavirus apareció en Perú el 6 de marzo y una semana después el Gobierno impuso una estricta cuarentena, frenando casi todas las actividades productivas del país minero, cuya economía se contraería este año un 12 por ciento, el peor desempeño en un siglo, según proyecciones del banco central.

Pero desde mayo hasta julio, en busca de reactivar la economía, Perú lanzó una reapertura escalonada que incluyó la reanudación de la minería, la industria y comercio, incluido la atención parcial en tiendas y restaurantes.

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