Acusan padres de familia “relajamiento” en la calidad educativa

Debido a que las clases no serán presenciales y, principalmente, a la situación económica que están viviendo a consecuencia de la pandemia, padres de familia optaron por cambiar a sus hijos de una escuela privada a una pública

Debido a la situación económica por la que atraviesa el país por la contingencia sanitaria del COVID-19, muchos padres de familia han decidido cambiar a sus hijos de escuela privada a pública, pero otro motivo también es que en muchos institutos se “relajó” la calidad de la enseñanza.

Este es el caso de Liliana Emineth Barajas Caro, quien, junto con su esposo, decidió cambiar a su hijo Christian de un preescolar privado a uno público. “La razón: la calidad educativa se relajó”.

“Las actividades en línea del ciclo anterior no eran para mí de lo más favorable, de acuerdo con el programa de estudios; por ejemplo, le pidieron de tarea que en una semana se aprendiera el abecedario, pero no me especificaron qué material iba ocupar, de qué manera yo iba a llevar a cabo la forma en que mi niño de segundo de preescolar se lo tenía que aprender y, sobre todo, cuál era el propósito de esta actividad”.

Destacó que la ventaja que tuvo es que como ella es maestra de primaria, le dio las herramientas para que se lo aprendiera.

“Le puse juegos, canciones y con material didáctico hice un memorama para que mi hijo se aprendiera el abecedario, pero yo decía: ‘Estoy pagando colegiatura y la maestra ni siquiera me dice qué material debo utilizar para lograr este objetivo cuando a ella le corresponde mandarme el método de cómo hacerlo’; (…) otro ejemplo es que otra semana le pusieron a aprenderse los número del uno al 20 y la maestra tampoco me dio las herramientas para que mi hijo se los aprendiera; entonces, considero que no vale la pena pagar una colegiatura si solo me mandan tareas sin un propósito y sin un fin”.

Refirió que comparó la planeación de Christian con la de su hija Samara, quien cursa la primaria en una escuela pública y la de ella está mucho mejor planteada.

“El maestro me mandaba la planeación de lunes a domingo en la que especificaba la actividad que iba a desarrollar cada día de la semana, me decía cuál era el objetivo y el material que ella iba a ocupar para que hiciera la tarea.

“Me gustó mucho esta forma de trabajar, en comparación con el preescolar de mi niño que no quedé satisfecha, no quedé contenta y en muchas ocasiones me vi molesta de la manera en que me enviaban las tareas, porque a veces ya era pasado el mediodía del lunes y todavía no mandaban las actividades que yo tenía que hacer y entregar ese mismo día”.

Detalló que sacará a Christian del preescolar porque como el regreso a clase (de manera virtual) será a mediados de agosto, entonces no tiene caso pagar cinco meses de colegiatura.

Otro motivo por el que tomó esta decisión es por la situación económica por la que están atravesando.

“Nos está pegando la economía; los productos de la canasta básica subieron considerablemente y con mi esposo hemos sacado cuentas de lo que gastamos en un mes y nos hemos visto un tanto limitados en nuestro bolsillo y eso que no estamos pagando gasolina para trasladarnos”.

Destacó que pagaban 680 pesos mensuales más la cooperación que les pedían para material, pero como algunos padres manifestaron su interés de meter a sus hijos a escuela pública, la directora les dijo que les haría un 20 por ciento de descuento en la reinscripción.

La calidad en privada es mejor, pero ya no me alcanza

Jazmín Hernández Vargas confirmó que para este ciclo escolar cambiará a su hija de tres años del preescolar privado al público, debido a la situación económica por la que están atravesando.

“El motivo por el que cambiaremos a la niña es lo económico, porque no le vemos caso a estar pagando cuando no va a recibir la educación presencial, aunque las particulares le ponen un poco más de atención, no sé si porque los papás estamos pagando o estemos poniendo un poco más de presión con los maestros”.

Recordó que estaba pagando 600 pesos al mes de colegiatura más lo que le pedían del material didáctico.

“El nivel de educación en el privado sí es mejor, porque les ponen más dinámicas, les daban clases de inglés y de música, y además les enseñaban a tocar algún instrumento, pero la vamos a cambiar por la cuestión económica”.

Recordó que sus otros dos hijos también estuvieron en el preescolar privado, pero ahora ya estudian en escuelas públicas.

“Tengo tres hijos y ellos, los otros dos, están en escuela federal también por la cuestión económica”.

Reconoció que fue complicado trabajar en línea, porque un hijo tenía que estar conectado en el Internet y los otros tenían el método de la televisión.

“A veces nos la pasábamos casi toda la tarde con la niña más pequeña, porque había que explicarle los dibujos que tenía que hacer y de qué color tenía que pintar, pero además le calificaban la limpieza, ortografía y redacción, y si nos pasábamos de la hora, ya no nos recibían las tareas”.

Confió en que no baje el nivel educativo, pues consideró que así como hay malos maestros, también hay docentes muy calificados.

“No creo que el nivel educativo baje, porque así como hay maestros buenos, hay maestros que no le echan tantas ganas, pero yo no sé por qué en las particulares todos los maestros le echan más ganas y están más al pendiente”.

Se rompió continuidad del plan de estudios

Fernando Torres Lugo dijo que cambió a su hijo Jesús del colegio en el que lo tenía porque desde que inició la contingencia sanitaria y la educación comenzó de manera virtual, se rompió la continuidad del plan de estudios.

“En un principio la decisión fue porque valoramos que la escuela donde estaba tenía muchas materias que no incluye la educación pública y porque realizaban actividades para reforzar la destreza de los niños, pero ahora que empezó (en marzo) lo de la pandemia, los niños quedaron desatendidos, las tareas ya eran muy informales y no había una revisión continua y ahora no le vemos el caso de tenerlo en una escuela particular, porque ya se rompió la continuidad”.

Señaló que hizo un comparativo en el plan de estudios de la escuela privada y la pública y determinaron que es mucho el gasto para el nivel educativo que tiene el colegio en el que está Jesús.

“Al principio estábamos pagando mil 200 pesos mensuales y cuando venían las inscripciones era un poquito más, pero hace un tiempo, por la pandemia y al darse cuenta que había padres que querían sacar a sus hijos, hicieron un descuento”.

Aun así, dijo, ve infructuoso que su hijo siga en el colegio, porque la pandemia les ha menguado la economía.

“La situación económica que todos los padres de familia están padeciendo por la pandemia es otro de los motivos: a pesar de que mi esposa y yo somos profesionistas, acompañé a mi esposa a hacer compras y me quedé sorprendido de cómo se han disparado los precios, cuando algunas cosas costaban entre 20 y 25 pesos, hoy ese mismo producto está en 38, 40 y hasta 45 pesos; entonces, no le veo mucho sentido ahorita que Jesús esté en una primaria particular”.

Detalló que dependiendo cómo esté más adelante la situación económica, valorarán si lo regresan a la primaria privada, pero por el momento lo reinscribieron en una pública.

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